La bottarga, también llamada poutargue, se elabora a partir de huevas de mújol secas y es un manjar refinado con sabor intenso y muy salino. Muy utilizada en el Mediterráneo, combina perfectamente con platos sencillos que adquieren un toque excepcional.
Cómo disfrutar la bottarga como aperitivo o entrante
- En finas lonchas sobre pan tostado con un chorrito de aceite de oliva.
- Sobre blinis con una crema ligera, estilo tapas chic.
- Con burrata cremosa y un poco de limón.
- En huevos al horno o mousse de aguacate en verrines elegantes.
- Como topping en pizzas blancas o focaccias caseras.
Consejos para usar la bottarga en la cocina
- Usar cruda o ligeramente calentada (no sobrecocer para conservar su aroma).
- Rallar finamente o cortar con un cuchillo afilado.
- Combinar con ingredientes suaves: mantequilla, crema, limón, verduras de verano.
- Con poca cantidad basta: la bottarga tiene sabor concentrado.
Formas de servir la bottarga
- Como aperitivo o entrante: simplemente con aceite de oliva, finamente laminada sobre pan tostado o blinis con crema, o sobre huevos al horno o burrata.
- Como acompañamiento de platos principales: sobre verduras a la parrilla, risotto o pizza.
¿Hay que quitar la cera antes de consumirla?
Sí, se retira la cera y se cortan láminas finas.
Cómo conservar la bottarga
Hasta 90 días en el frigorífico antes de abrir. Tras abrir, envolver en film transparente y guardar en la nevera hasta 3 semanas.