La dirección de una primera boutique histórica
Apenas llegados a París, Melkoum y Mouchegh Petrossian se atreven con una apuesta visionaria: abrir, en el boulevard de La Tour-Maubourg, una boutique elegante dedicada a un producto aún misterioso para los parisinos. Muy pronto, diplomáticos, escritores y gastrónomos descubren estas perlas negras venidas del mar Caspio, y la dirección se convierte en imprescindible. Al dar su propio nombre a la Casa y adoptar un emblema audaz, los dos hermanos afirman su identidad y su ambición: hacer brillar el arte del caviar en París.